The Bronte Sisters ★★★★

Podríamos decir que esta película es la cotidianidad de la familia de un párroco protestante, con tres hijas (que, en la realidad, eran cinco) y un hijo, en mitad de la nada de la campiña inglesa.
A eso podríamos añadir que utiliza la estructura de narración de una novela (comienza como esas grandes obras donde uno de sus personajes rememora los acontecimientos que desembocan en una gran historia), con una planificación totalmente teatral de escenas y una visión pictórica muy ajustada al estilo de David Friedrich o William Turner.
Además, su fiel retrato de la sociedad de clases de la época (la secuencia de la cena en casa de los Robinson) y de la férreas reglas sociales establecidas por los poderosos (siempre), confieren más frialdad si cabe a esos yermos páramos y encierran a cada uno de los personajes que los pueblan en su propia jaula interior.
Las hermanas Charlotte, Emily y Anne (y el hermano pintor, Branswell, que también adquiere importancia en este relato) vivieron encerrados en su mundo interior, atormentados por ser mujeres unas y por no ser lo suficientemente 'hombre' el otro. Y a todos por igual les pesaba el talento, la inseguridad y el vivir en un pequeño rincón del mundo, sin un futuro al que mirar más allá de la conocida llanura.
El paso de los días arrastrando eso y una vida de decepciones, se traduce en un ritmo lento, contemplativo, casi hiriente, que llega a su cénit con la representación operística donde la música enmarca todo.
Grandes artistas, cuya leyenda creció debido al triste final de toda la familia.