Aliens, Clowns & Geeks

Aliens, Clowns & Geeks ★★★½

Mórbido 2019
#5

Muy divertida, guarra y chocarrera. Se ve que Richard Elfman es un tipazo y hace cine porque se la pasa genial echando relajo con sus amigos y parientes mientras hace la película.

Tuve la buena suerte de que me tocara verla sentado junto a él y junto a Bodhi Elfman, su hijo y protagonista de “Payasos, marcianos y la chingadera misteriosa” (título oficial en español), y fue en serio genial ver lo mucho que disfrutaron la exhibición. Se comentaban cosas, se volteaban a ver y sonreían, se daban palmadas uno a otro en las rodillas cuando pasaba algo que los emocionaba, y sobre todo, se aventaban unas risas encantadoras y contagiosas. Muchas veces una película nos deja ver lo mucho que un director ama lo que hace. Esta vez pude verlo en vivo y fue increíble.

Aquí hay amor a chorros por el cine fantástico, muchísimas referencias geniales y una historia de un obelisco que un día el protagonista expulsa al ir a realizar una deposición, y resulta que el objeto en cuestión es LA LLAVE DEL UNIVERSO. Y pues aliens, payasos malignos, la mafia japonesa y quién sabe qué tantos personajes más comienzan a perseguirse y matarse entre todos para obtener el poder. Todo aderezado con música de Danny Elfman, hermano del director, y suena a que también se la pasó bomba haciéndola.

Un extra imperdible: El mambo diabólico, canción maldita que no se me salió de la cabeza EN HORAS, pero en donde se puede ver a Richard Elfman tocar las tumbadoras en calzones y con zapatos de payaso.

Esta película y toda la familia Elfman derrochan buena onda y amor por las historias locas y desmadrosas. Qué genial haber estado ahí.