Tenet ★★★½

La premisa no es tan complicada como parece. Un agente de la CIA es reclutado por una organización internacional que busca evitar la Tercera Guerra Mundial. El arma del armagedón no es nuclear, sino una tecnología que afecta la entropía de los objetos, es decir, les hace actuar al contrario del curso natural del tiempo. Para lograrlo, deben hacer uso de la misma y adelantarse a un oligarca ruso que trafica con ella y además funge como intermediario entre la sociedad del futuro y el presente.

A Christopher Nolan siempre le han reprochado su manía por sobre explicar sus películas. Un recurso quizás trillado, pero que ha funcionado para encontrar un equilibro entre pedirle al espectador que haga un esfuerzo y retribuirle al mismo tiempo. El problema central de Tenet es que aquí no existe ese equilibrio. Explica en detalle algunas cuestiones y cuando más adelante ya no puede hacerlo, te pide que no trates de entenderlo, sino de sentirlo. El segundo contratiempo es que el espectador difícilmente puede sentir algo entre la confusión y ante personajes de cartón que carecen de profundidad emocional, empatía y motivaciones que apelen al público. 

Los filmes de Nolan se caracterizan por ser emocionantes sin importar si lo que sucede en pantalla parece realista, pero aquí esa emoción no existe. La única dicha que se puede obtener de Tenet es el espectáculo audiovisual y el cúmulo de referencias históricas, artísticas y literarias, que son prueba de las intenciones de un autor preocupado por demostrar al mundo lo que puede lograr, lo complejo que puede parecer y lo mucho que conoce sobre teorías cuánticas. 

Sus flaquezas eclipsan sin duda todo lo positivo de la película. Y es que como producto artesanal es valiosa. Las secuencias de acción y el escenario que establece para llevarlas a cabo desafían cualquier convención del cine de acción y espionaje. Explicar las particularidades de dichas secuencias sería abundar en el terreno del spoiler, pero desde la banda sonora, la fotografía, el sonido y el montaje, la película es una obra que jamás podrá ser llamada como mala. 

Propositiva y en extremo ambiciosa. Probablemente hubiera sido una película perfecta si Nolan se hubiera tomado más tiempo para desarrollar a sus personajes, resolver con más originalidad algunas cuestiones, remover diálogos penosos y aprovechar al máximo las posibilidades que propone con su universo. Incluso Doctor Who aprovechó con más agilidad y dinamismo las posibilidades de personajes corriendo en distintas direcciones en el tiempo.

Luis Angel liked these reviews