Death Sentence

Death Sentence ★★½

La película dialoga con los dos anteriores trabajos de Wan en algunos temas: tanto acá como en Saw y en Dead Silence hay un interés en los conflictos intrafamiliares, hay un empate entre héroes y villanos, entre el bien y el mal, y hay un juego simbólico con la resurrección de los persoanajes y cómo los resucitados "vuelven" a la vida corrompidos: en este caso a Nick lo único que lo motiva es vengarse de quienes le causaron daño, similar a Jigsaw quien resucita solo para matar a aquellos que no valoran su vida.

Sin embargo, Death Sentence tiene una bajeza de nivel con respecto a sus dos películas anteriores, alternando secuencias buenas y no tanto. Aunque repita algunos movimientos con la cámara, como los travelling in/out, la mano de Wan sigue estando presente e incluso cuenta con una escena (la del estacionamiento) que debe estar entre lo más alto de su filmografía, ya que es de una destreza técnica y de un virtuosismo narritivo muy difícil de ver. Pero el problema radica con los personajes. No hay un interés genuino ni una empatía por parte del espectador con ellos, sino más bien hay distanciamiento e indiferencia. Tampoco los personajes secundarios (la detective, el compañero de trabajo de Nick, el personaje de John Goodman) suman a la trama.