Psycho

Psycho

La escena de Norman hablando con Marion Crane es tan genial que en un plano y contraplano, simplemente eligiendo las posiciones correctas de cámara y el timing perfecto para mover la cámara (y en la fineza de su diálogo también), nos permiten entender a la perfección la complejidad y problemática de nuestro personaje principal, sin tener que en ningún momento expresarlo verbal o físicamente. El cómo al servicio del qué, y no a la inversa.